miércoles, 20 de marzo de 2019

Santiago Bilbao (Gracias al otoño)


Santiago Bilbao

(Gracias al otoño)

 

 

 

 

“Por romper las reglas a Adán lo echaron del paraíso.

Yo reivindico eso.

¿Qué clase de Edén es ese

que hay cosas que no se pueden hacer?”

 

(Vicente Luy)

 

 

 

(Filos)

 

Lo que corta la noche

sin piedad y desvelo,

me conduce al sol

de la mañana,

donde a lo mejor

me quedo ciego.

 

 

(De mí mismo)

 

Vivo, pienso, lato, aterrizo.

Caigo varias veces, me sostengo.

Ardo, sobrevivo; me hago amigo:

cuando resucito de mí mismo.

 

 

(Cita anti détox)

 

Mañana te veo

de nuevo,

luego de un invierno

y dos veranos;

creo que el amor

es algo ciego,

más para caníbal,

que vegano.

 

 

(Pasarse de largo)

 

El río no elige

qué curva

pasarse de largo,

regala sus aguas

al prado y lo enriquece,

aunque pierda orilla;

toda inundación

supone un riesgo.

 

 

(Si tu risa fuera la palabra)

                              

Hasta que arda

un bosque de cipreses,

y la lluvia calme

casi nada.

 

 

(Toxinas)

 

Si fue Adán o Eva,

o los dos a la vez,

dicen que el deseo

es más que el poder.

 

No sé qué serpiente,

envenenó mi piel,

si fue mi ex novia

o mi ex mujer.

 

 

(Pérdidas)

 

Habiendo perdido

entre batallas,

el susurro de tu voz,

sordo, forajido;

me queda el desconsuelo

de escribir sin saber

a qué suenan las palabras;

las huelo, como perro

que olfatea a la distancia,

sin mover la cola,

sólo las entrañas.

 

 

(Sex Toy)

 

En lo ido de las horas,

me pregunto cuánta sal

queda en la arena,

si dejé las sirenas habitarme

como excusas de amar

sólo el instante.

 

 

(Correcciones)

 

De tapar el poema con un velo,

por ser tímido, avaro o sincero.

 

De cubrir el poema con un manto,

por la burla, el frío o el espanto.

 

De borrar el poema con el codo,

por lo necio, errático o por todo.

 

 

(Quizás tardía)

 

Algo abriga

al llanto

que escribe

tu mirada,

una migración

de golondrinas

en Abril,

quizás tardía.

 

 

(Correspondencias)

 

Veo los reflejos

que son límite,

donde bosque

y ciudad

se determinan,

los opuestos

otra vez,

se corresponden.

 

 

(Rincones)

 

En casas ajenas

hartas de mudanza,

cruzan los paisajes,

todos a la vez.

Llenas de rincones,

con voces de otros,

cuelgan los secretos,

de techo a pared.

 

 

(Un poco cada día)

 

Nunca confundir

timidez con cobardía,

tímido, de adolescente;

y cobarde, un poco cada día.

 

 

(Autocrítica)

 

Todos

pueden ver,

menos

el ego.

 

 

(Frases)

 

Un paseo a orillas

de uno mismo,

pero nunca ver

de abajo al abismo.

 

 

(Canje)

 

Hay un corazón que pide canje,

o permuta ritmo por cálido abrazo:

quiso la razón o la injusticia

que viviera como marcapasos;

 

lento en diluir esos excesos,

harto de bombearse de a pedazos,

lento el torbellino en dar la alerta,

luego del amor, vino el infarto.

 

 

(Excesos)

 

El ocaso

           al borde

                     del desborde.

 

 

(Una para otra)

 

La luz que proyecta

la sombra, existe por ella,

una para otra,

y las dos, por sí.

 

 

(Coraza)

 

En esa partida

yo vi al otoño

blindarse,

mientras

la coraza

se partía toda.

 

 

(Arrebatos)

 

En el sin saber del garabato,

nudo de la rima sin poesía,

nunca el sin sentir o la codicia

llena de arrebatos sin salida:

la escritura si se prostituye,

caro el precio; gratis, la osadía.

 

 

(De leerte)

 

De leerte pura,

descarriada;

no hay poesía

que resista

si es amada.

 

 

(Ripio)

 

Si el ripio de la lluvia

le quitara el filo

a la cornisa,

letal, inexorable;

la paciencia

convertida

en virtud

de los más pobres.

Cuánto aguanta

el mundo

que sostiene

la esperanza?

 

 

(31)

 

Como los despojos,

de villa en colores,

la ropa tendida,

se nubla con la

sudestada pero

cabe en el cuerpo

de alguien más,

siempre.

 

 

(Vestirse)

 

Un pibe que abraza al otoño,

en busca de ocres vestirse,

viene de horizontes donde

el frío dura más que el mar.

 

 

(…)

 

Ese amor de Agosto

cerrarse a destiempo:

latidos, afuera;

escombros, adentro.

 

 

(Filoastrosofía)

 

Del dubitamundo

cielo, las estrellas;

árido mangrullo

sobre las praderas:

sueños del follaje

para que se sepa,

que corto es el viaje

y larga la espera.

 

 

(Huida)

 

Pedirle permiso

para ir a jugar,

decirle que vuelvo,

y no regresar.

 

 

(Orgía)

 

Vi tan excitada a la poesía,

que pedía le den bien fuerte,

insaciable, y caliente como

sopa de letras en orgía.

 

 

(Food Truck)

 

El amor al paso, crudo

choripán de costanera,

con chimi o criolla, ojalá

haya ñoba con bidé.

 

 

(Bastará)

 

Allí donde los versos

brotan de cloacas,

se abre paso la belleza,

entre lo inmundo,

bastará

con

ser

poesía.

 

 

(Del oficio de escribir)

 

Soy consciente

que mejor escribo,

si me leo con

ojos que no ven.

 

 

(Mayo bajo cero)

 

Un otoño flaco de calores,

ella dijo: “hay que sacarlo

todo afuera”; y de paso,

apurar la primavera.

 

 

(Alba)

 

Desafío es llegar

despierto al alba,

las pestañas

son cortinas

roller,

no blackout.

 

                                     

(Baldío)

 

Para qué despertar

las voces del baldío,

la esperanza vive

lo que dura el día.

 

 

(Secretos)

 

Ese piso debajo

de la alfombra,

guarda pasos

de ida y vuelta,

que se esconden,

pero están.

 

 

(Y la cena)

 

Era

devorar

los miedos

y las sobras.

 

 

(A Juan Solá)

 

Entre riña de gallos,

la poesía;

a talón desnudo,

defendiéndose.

 

 

(Maquillaje)

 

El espejo

guarda

las ojeras,

nunca

el maquillaje.

 

 

(Vaivén)

 

Nadie cuida

a las hamacas

del vaivén.

 

 

(A Oliverio Girondo)

 

Ese perrobot

que escribesos,

trampalizas

de inventar

palabracitas.

Piensosiego

que la formatraca

suene poecelíaca,

sea juegozo

a la albacía

en tormentaza.

 

 

(Dequeísmos)

 

De qué sismo es el latido que nos guía?

qué montaña lo forjó, o fue un volcán?

qué tambor hizo puentes en el aire?

qué esperanza lo alentó, o fue el mar?

 

De qué ritmo es el sentido que nos salva?

con qué amor se asomó en los umbrales?

late adentro, es de todos y nos calma,

late afuera, nos altera y es de nadie.

 

 

(Un día o un mes)

 

Quedarse callado

un día o un mes.

 

Leer otras voces,

cambiarse los ojos,

la piel, los suspiros,

los cercos, la sed.

 

Quedarse callado

un día o un mes.

 

 

(Parecer)

 

Cuando quise parecer, no fui;

cuando fui, algo pude ser:

renacuajo, pelo pincho,

dromedario, paquidermo,

solitario, crisantemo,

casanova, dos en uno,

caminante, estepario,

camaleón, gatito tierno,

yacaré, que se duerme

es cartera.

 

 

(Sin fé)

 

La casa vaciada de musas,

un lunes ya martes, sin fé;

poesía que recita a Lepera,

pero no recuerda a Gardel.

 

 

(Tramoyas)

 

Hoy decido

apartarme

del pasado

y sus tramoyas,

como quien

respira ollín

en una selva

de amapolas.

 

 

(Fianza)

 

Si la sangre no arde,

o el deseo tarda;

que un alma piadosa

me pague la fianza.

 

 

(Ardores)

 

No era el desierto

ni era el verano,

era una serpiente

que picaba loca,

y yo sin el suero,

humano.

 

 

(Con vivencia)

 

Ser otro o

un yo mejor,

quizás dos

o hasta diez,

pero que se

lleven bien.

 

 

(Gangrena)

 

Si el dolor se transforma

en un poema, la herida,

enseguida cicatriz;

no chorrea sangre

ni gangrena, sabe

de cerrarse, ya no abrir.

 

 

(De divanes)

                        

Como anticipar si aún no sucede,

en una gambeta a la ansiedad,

dijo mi analista que sea pillo,

en curva cerrada hay que frenar.

 

 

(Ser)

 

El sentido es dar

lo que uno es,

ser lo que uno da,

o parecer.

 

 

(Gracias al otoño)

 

Ya se viene el cambio de marea,

y la playa no es sitio para estar;

la comodidad pide naufragio,

la sobrevivencia, mucho más.